El año ha empezado con datos no demasiado positivos. Al cierre de la semana pasada el dato variación de empleo en Estados Unidos sorprendía a la baja cayendo en 85.000 empleos en diciembre cuando el consenso del mercado esperaba que se mantuviese plana. Esto llevo a que la tasa de desempleo permaneciese en el 10%, niveles que no se veían desde junio de 1982. Sin embargo la reacción negativa del mercado fue solo temporal y término en positivo, y esto se debe a que la debilidad del mercado laboral americano sigue alimentando la esperanza de que las políticas de relajación monetaria, y por tanto la elevada liquidez, se mantendrá durante 2010.
Sin embargo, a pesar de que los datos mensuales de variación neta de empleo, recopilados por la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos, y el último dato de peticiones iniciales de desempleo han frenado un poco la aceleración de la recuperación del empleo, la tendencia de la recuperación del mercado estadounidense sigue siendo fuerte.
Algo similar sucedió con las ventas minoristas en Estados Unidos ayer. También salieron por debajo de las expectativas del mercado y rompieron la tendencia positiva en la aceleración de la recuperación, pero los datos interanuales siguen mostrando una fuerte recuperación.
Los riesgos del mercado siguen estando presentes. Esta semana el anuncio de China de la subida del coeficiente de reservas bancarias hacía temer que el gigante asiático podría comenzar a drenar liquidez para suavizar las presiones inflacionistas. Por otro lado, el riesgo de algunos países como Grecia continúan presentes. Hoy hemos visto como el diferencial entre el bono a 10 años del gobierno griego alcanzaba el máximo diferencial con el bund alemán lo que refleja que la percepción del riesgo se encuentra en su nivel máximo.

Diferencial entre Bono 10 años de Grecia y de Alemania
Pero parece que mientras el mercado disfrute de liquidez seguirá teniendo combustible para seguir con los avances y no parece que la economía muestre la fortaleza necesaria para que los bancos centrales comiencen a drenar esa liquidez. Esa situación sigue favoreciendo a los sectores más cíclicos y financieras que son los principales beneficiarios de esta liquidez. A partir de este momento, los mercados estarán de la temporada de resultados en la que se esperan más sorpresas positivas que negativas. Sin embargo, eso ya estaría en precio y algunos analistas ya apuntan a que los resultados del primer trimestre de 2010 podría traer decepciones.